Después de que Ana María del Carmen Vargas, quien se ostenta como directora y fundadora del refugio Pergatuzoo en el municipio de Villa Nicolás Romero del Estado de México, denunciara a través de redes sociales que es presunta víctima de amenazas y hasta de ‘narcomensajes’, ahora vecinos acusan que es la propia Ana y su familia quienes estarían detrás de estos actos, que califican como ‘montajes’.
Hace apenas unos días, a través de las redes sociales del refugio, se dieron a conocer imágenes en las que se lee un texto, presuntamente escrito por el Cártel Jalisco Nueva Generación, que fue colocado en el automóvil de la familia de Ana. El vehículo se encontraba en las cercanías de su domicilio permanente en la alcaldía Venustiano Carranza, en la Ciudad de México, lugar donde fue hallado junto al cuerpo de un gato.
“Por no pagar”, dice el mensaje que activó las alarmas entre medios de comunicación y activistas al tratarse de una supuesta amenaza directa de un grupo criminal a una asociación a favor de los derechos de los animales, aunque vecinos aseguran que la realidad no es así.
Aseguran que los vidrios de ese automóvil ya estaban rotos desde hace tiempo, a pesar de que en las acusaciones señalaron que el cristal del auto fue vandalizado recientemente para montar una escena que, sabían, causaría ‘indignación’.
No es la primera vez que la fundadora de Pergatuzoo se ve envuelta en la polémica
La semana pasada, Ana María denunció que fue interceptada en la Ciudad de México por este grupo criminal y que, al pedir ayuda de la policía, les fueron confiscados alimentos y enseres necesarios para la operación del refugio, así como bienes personales, sin que esto haya sido constatado.
Aseguran testimonios que ha sido la propia familia de la directora de Pergatuzoo la que ha fabricado estos mensajes y amenazas para usarlos como ‘moneda de cambio’ ante la Fiscalía General de la República y autoridades del Estado de México y la Ciudad de México para evitar que se investiguen los supuestos abusos y maltratos a los seres sintientes que habitan el refugio, y que han sido denunciados con oportunidad por otros activistas.

Incluso, las mismas fuentes señalan que el sobrino de Vargas, identificado como Miguel, es un sujeto ‘peligroso’ y que constantemente se deja ver armado. Los colonos añaden que los integrantes de esta familia han protagonizado en múltiples ocasiones diversos escándalos y polémicas relacionadas a la gestión del refugio.
Al respecto, otros medios de comunicación revelaron que la Fiscalía del Estado de México y la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna (CEPANAF) habrían omitido investigar denuncias de abuso y negligencia hacia Pergatuzoo por presuntos intereses políticos.